
Avanzas sobre la duna
sin más propósito
que sentir que estás viva
en el silencio de cada pisada.
Culminada la pendiente
aspiras el salitre
buscando el ritmo acompasado
del latir de tu corazón.
Al frente______________el MAR
fundido con el cielo y la arena
en otra tarde que declina
al margen de sueños y pasiones.
El deslumbramiento te ciega
ante la simbiosis de los elementos
mientras paseantes abstraídos de ego
apuran la plenitud de la calma.
