Alma, buscarte has en mí y a mí buscarte has en ti. Santa Teresa de Jesús Quién, si no tú acudirá al encuentro, y quién, si no yo se anegará en el cauce de tu callado lamento.
Y en cada amanecer de cada día de este tiempo -sujeto a calendario-, avanzaran nuestras horas cosidas al viento del vaivén del anónimo sudario.
Volveremos a ser Uno en cada instante en cada palabra, a la espera del verbo que Otro que escucha, nos regale.
Volveremos a conversar sin ser oídas, a ser ciento, y no ser nadie, urdiendo historias sólo por mi contadas, sólo por ti sentidas.
Y desgranando los hilos de la tarde buscar otra noche otro amanecer que nos halle, juntas en nuestro refugio donde nadie entra, donde nadie sale.
Ser Una y ser Dos unidas como manada defendiendo nuestra unión, tú en mi cuerpo y yo en tu alma.